El poder de celebrar la Pascua

Domingo 1 de Abril, Apóstol Moisés Tejeda

Nosotros no guardamos las fiestas, nosotros CELEBRAMOS las fiestas. El pueblo de Israel tiene que guardar las fiestas porque ellos recuerdan el día en que Dios los libro de Egipto y de la mano del Faraón. Mientras nosotros CELEBRAMOS la Pascua, porque nuestra Pascua ya fue sacrificada (JESUCRISTO), y esa celebración tiene que ser muy notoria (entregando alabanza EXTRAVAGANTE).

El pueblo estaba sufriendo y Dios quiso dar fin a esa esclavitud, Dios había visto sus lagrimas y escuchado su clamor, mientras ellos habían permanecido confiando en que el cumpliría sus promesas. Aveces no llega pronto la promesa porque Dios esta esperando a que nosotros estemos bien firmes y creyendo que Él no es injusto para olvidar nuestro trabajo de amor.

Porque cielo y tierra pasarán pero su palabra no pasará
Mateo 24:35

Hoy puede ser el día en el que llegue la solución y la respuesta a esa oración que haz estado pidiendo, y uno de esos tiempos para recibir esa respuesta son las fiestas. Dios le dijo a Moisés que cada jefe de familia, tenía que sacrificar un cordero sin mancha y sin defecto, que es representación de Cristo, para que rociaran la sangre sobre las entradas de las casas, y la muerte no tocara esos hogares. Esto nos enseña que en cada casa donde se alaba a su nombre Dios tiene una protección, y cuando nosotros rociamos la sangre sobre nuestras empresas, en el negocio, en nuestra familia, en el matrimonio, en la casa y viene el destruidor, ¡NO ENTRA!

No entra la enfermedad, ni la pobreza, ni la escasez, ¿por qué? porque ve la sangre, la sangre nos protege de la muerte, de ahí viene la palabra Pascua, que quiere decir “pasar por alto”, la muerte pasa por arriba y no puede tocarnos, Jesús dijo: “El que cree en mí, aunque esté muerto vivirá”. Porque Dios es un Dios de vivos.

Si tú o un familiar han estado en peligro de muerte, a través de un accidente, una enfermedad o una adicción, pero la muerte no los pudo tocar, no deben dejar de dar gracias y de celebrar. Si celebramos y festejamos todo lo que esta detenido se va a liberar.

Cuando el pueblo celebro la fiesta se abrió el portal, y ellos comenzaron a caminar con cielos abiertos, dice la biblia que salieron “apresuradamente”, pero no salieron tristes, ellos salieron de la pobreza y la esclavitud a una libertad, cuando celebraron salieron de todo eso.

Celebrando al Señor, Él se mueve

Hay dos cosas importantes en la fiesta de la Pascua, aplicar la sangre y ofrecer el sacrificio, hay dos cosas para recibir un milagro, aplicar la sangre y ofrecer el sacrificio. Es a través de las fiestas que vamos de gloria en gloria y de poder en poder.

¿Cómo aplicamos la sangre?

Sí aprendemos a aplicar la sangre aprenderemos a vivir una vida de victoria, nosotros podemos vencer al diablo todos los días por la sangre del cordero y por la palabra de testimonio (Apocalipsis 12:11) . El testimonio es el Hisopo y cuando nosotros declaramos la palabra de lo que Dios ha hecho en nosotros y de lo que ha hecho la sangre por nosotros, de esa manera aplicamos la sangre, cada vez que das el testimonio de lo que Dios hizo en tu vida te estas cubriendo con la sangre, y el diablo no puede tocar ahí tu vida.

¿Como se ofrece el sacrificio?

Para poder aplicar la sangre primero se tiene que hacer un “sacrificio”, no se puede aplicar la sangre si no se ha hecho un sacrificio, el pueblo de Israel ofreció un cordero y  la biblia nos dice que ese cordero tenía que ser puro y sin mancha, tenia que ser de lo mejor, de esa misma manera nosotros debemos de entregarle al Señor una ofrenda como sacrificio digno y grato delante de Dios, antes de llegar la fiesta de la Pascua cada Jefe de hogar junto a su familia debe de preparar esa ofrenda especial que van ofrecer como sacrificio, cuando el pueblo ofreció el sacrificio y aplico la sangre fue libre y si Dios lo hizo con el pueblo de Israel, que en un solo día, más de tres millones de personas salieron ricos de Egipto, Dios lo puede hacer también contigo, porque nosotros somos sus hijos, Moisés levanto una casa de siervos, pero Jesús levanto una casa de hijos.

La bendición, no es por la ofrenda que damos, porque Jesús ya fue sacrificado para que nosotros seamos bendecidos, la ofrenda de sacrificio que nosotros preparamos, no es para que Él nos de, sino para agradecer todo lo que Él ya nos ha dado tanto en el cielo, como en la tierra.

 

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